El equilibrio es imposible.

Con tierra de por medio fue más fácil volver a reír. No sé si Rulo tendrá razón en las palabras y si con distancia de por medio todo va a ser más fácil, lo que si sé es que he vuelto a ser la misma de siempre aun que a veces, a estás horas de la noche me entre el bajón, y casi ni me ria, las canciones y grupos que escucho ahora son mas deprimentes. Me prometí a mi misma hace poco más de dos semanas que no escucharía a Andres Suarez hasta que pase la tormenta, ni sé como lo he conseguido, a veces no soy capaz de controlarme y cuando el aleatorio decide que Tal vez te acuerdes de mi me tiene que hacer llorar pues no soy capaz de decir que no y se me clavan en el pecho todas y cada una de las palabras que cantan Andres. (Cuando sientas celos del aire que roza su garganta. Y cuando solamente quieras que te quiera él. Y cuando no quieras dormir por ver dormir a tu pareja, quizás me entiendas.) Entonces me armo de valor y decido autodestruirme con los lesbianos o con Rulo, que últimamente sus canciones hablan de mi vida, y de como me siento, y las lagrimillas van cayendo sin querer, y ya que estoy así por un poco más no pasa nada, aquí ya es cuando creo que voy a empezar a romperme (Oh, oh, oh) entera otra vez y releo el mensaje que con más ilusión he recibido hasta que se queda grabado en mi cabeza y tus palabras me hacen demasiada gracia en ese momento a la vez que duelen (Me da miedo que un día esto se rompa y que pasemos a ser dos simples desconocidos. Pero te prometo que por mi parte no va a ocurrir. Lo juro. Te quiero muchismo.), entonces ya sí, con la cabecita loca, los ojos rojos y el corazón despierto me olvido de ese mensaje y la voz de Santi Balmes diciendo que sea cierto el jamas (Oh, muérete) se clava en mis odios, luego en el pecho, y por último en el alma, que no sé si tengo aun o esta desgastada algo sube por mi estomaga y se queda en mi garganta, decide que mis cuerdas vocales no funcionen por un rato y las lagrimas vuelvan otra vez a mi ser, entonces aquí ya si que si los espejos del salón no están rotos, lo estoy yo. Y una vez autodestuida, y con Santi cantándome de nuevo esta vez Si salimos de está, puedo estar un poquito mejor y fingir un rato más que todo va bien. ¡Que no, que ha sido un momentito solo de bajada! ¡Que aquí no pasa nada!

No hay comentarios:

Publicar un comentario